Al volver a entrar, encontró a Andy cerrando el libro. Él se levantó con calma, y con un suave gesto de su mano hizo que una luz flotante iluminara el centro de la casa. Se acercó a ella con esa sonrisa maliciosa que la ponía nerviosa.
—¿Ya analizó mi propuesta? — Preguntó, con voz suave pero firme— Quiero irme a descansar, pero no lo haré hasta que me dé una respuesta positiva —
—Es perder mi tiempo — Respondió ella, sin levantar la vista— Y la verdad no quiero saber nada del clan —
Sujhan s