— No, estoy bien. No quiero que traigas nada de tu hogar — Dijo Sujhan, casi susurrando.
— ¿Mi hogar te recuerda dónde te tenían? Si es así, me disculpo — Dijo él, suavemente.
Sujhan dejó de comer, guardó las papas restantes y las tapó con hojas grandes, con los ojos vidriosos.
— Entiendo… pero no dejes de comer. Necesitas reponer fuerzas, o te enfermarás. Puedo traerte la comida en un vehículo si eso te hace sentir más segura — Propuso Andy.
— Está bien… ahora déjame en paz. Te quiero lejos de mí. No es por ingratitud, simplemente no quiero relación alguna con las personas de mi clan, con magia o sin ella— Respondió Sujhan.
— Por ahora me conformo con que aceptes algunas cosas básicas. Iré a traerlas — Dijo él, resignado.
— Haz lo que gustes. Ahora debo irme. Y como no respetas la privacidad, me da igual si entras o no — Dijo ella, levantándose.
— ¿Dónde piensas ir? — Preguntó Andy.
— Al centro, a conseguir unas cosas que necesito — Contestó.
— ¿Te puedo acompañar? — Insistió él.
— P