El incidente ocurrió de forma tan rápida y repentina que ambos cayeron inevitablemente sobre la cama, con Elena encima de Sam. Ella continuó devorando los labios de Sam con avidez, sin importar cuánto intentara él apartarla.
—Ele... emmppfff... —Sam incluso luchaba por frenarla. Pasó un buen rato antes de que Elena rompiera aquel apasionado beso. Ambos respiraban con dificultad. Sam ni siquiera se había dado cuenta de que ella le había desabrochado la camisa, dejando al descubierto su pecho.
—P