A Aria jamás se le pasó por la cabeza que tendría que enfrentar una atmósfera tan difícil con la familia de Hans. Había sido culpa suya por aceptar tan a la ligera la invitación de Hans para conocer a sus padres.
Pero Aria no podía evitarlo. ¿Cuánto tiempo podría prolongarse esta situación? Mientras siguiera deseando estar con Hans, tenía que estar preparada para dar la cara. Tarde o temprano. No importaba que Shila ya ni quisiera mirarla a la cara. El comportamiento de la mujer de verdad había