Hans estrechó el tembloroso cuerpo de Aria entre sus brazos.
—Sé que esto es muy difícil. Pero estoy seguro de que podrás superarlo, Aria. Karena kamu tidak akan sendirian, aku akan selalu bersamamu, menemanimu apa pun yang terjadi —dijo Hans con total honestidad desde el fondo de su corazón.
Aria no respondió, pero correspondió al abrazo de Hans como si él fuera el apoyo más sólido que pudiera tener. Él palmeó suavemente la espalda de Aria, tratando de tranquilizarla. Dan entah bagaimana, Aria