Como si el comentario de Jayden fuera un chiste, Aria se rió secamente.
—¿Arruinó tu vida? —dijo ella—. ¿No está mal eso? ¡Tú eres el que arruinó mi vida, Jayden! —gritó Aria, incapaz de contenerse por más tiempo. Su paciencia con él se había agotado. Ni siquiera le importaba si la echaban del hospital por causar una escena.
—Entonces lo consideraré un empate. —Jayden se acercó más a Aria—. No perderé nada si me divorcio de ti. Pero tú lo perderás todo si te separas de mí —dijo Jayden con una s