Al día siguiente…
Ellyn se despertó con una mezcla de ansiedad y culpa. Había dormido poco, y lo poco que logró descansar fue con pesadillas.
Asha, inocente, dormía abrazada a su osito. Sebastián preparaba el coche.
Ellyn se vistió en silencio. Cada minuto que pasaba la acercaba más a la verdad… o a la caída.
Esa mañana, los tres llegaron al laboratorio que el juez había asignado para la prueba de ADN.
El lugar era frío, aséptico, con un silencio que pesaba más que cualquier palabra.
En la recep