Clark esperaba en la puerta de la comisaría, esperaba que pronto Ellyn apareciera sana y salva.
El viento movía su abrigo oscuro mientras miraba hacia el interior, impaciente.
Finalmente, la vio salir, pero no era la misma mujer que él conocía. Tenía el rostro desencajado, ojeras profundas y los ojos inundados de una tristeza que parecía pesarle en los hombros.
—Me dijeron que te liberaron… —dijo él, dando un paso hacia ella—. ¿Qué está pasando, Ellyn?
Ella apenas lo miró. Tragó saliva con dific