— Sí, lo mejor es irme, Marcus, tengo que escapar a algún lugar remoto, fuera de la ciudad, en dónde nadie me encuentre, ni me conozca… — Esta vez fue Carmen quien comenzó a pasearse por la habitación al tiempo que, finalmente, soltaba lo que pensaba. — Tú, podrás encontrar a alguien, estoy segura… Eres un gran hombre, uno muy amable, tierno y atractivo, en pocos días puedes conquistar a la chica que sea, una que acepte tu acuerdo de matrimonio y que no te traiga problemas con la familia… Mient