— Pero… Pero un mes es muy poco tiempo… — Replicó ella perpleja.
— Yo creo que es el mejor día, justo cuando cumples los veinticinco años, ¿no es así? Además, entre más pronto, mejor, se acaban nuestros problemas con los Hidalgo y ambos somos libres… — Terminó concluyendo Marcus.
— Supongo, pero…
— Bueno, si no quieres que sea en tu cumpleaños, podemos dejar el matrimonio para unos días antes, no quiero presionarte para esa fecha tan importante… — Asintió Marcus con un gesto de comprensión.