Carmen se tomó su tiempo, usó el baño, le lavó y refrescó un poco, se detuvo frente al espejo intentando calmarse, era demasiado extraño, estar en su propia fiesta de compromiso con un muy antiguo amigo, simulando ser quien no era e intentando mortificar al hombre que siempre quiso.
Y ahora, ella había descubierto que Bastián se casaría en tan solo en tres meses, ¿por qué tan pronto?, ¿por qué…?
Carmen sintió el repentino deseo de abofetearse a sí misma, la verdadera pregunta que tenía que ha