Capítulo 7. La visita a su habitación
Caminaba de un lado a otro en mi habitación, tenía las manos frías y sudorosas apretadas a los costados, mientras mi corazón latía como un tambor fuera de control. Sentía una presión intensa en el estómago, como si algo dentro de mí luchara por salir. No podía dejar de pensar en lo ocurrido hace unas horas. Su mirada parecía llena de repulsión. No quería que me importara... pero lo hacía. Me quemaba saber que, a sus ojos, parecía ser alguien indeseable.
"¿Por qué parece odiarme tanto?" me repetí, incapaz de borrar esa duda.
Me senté en la orilla de la cama, después me levanté, luego volví a sentarme frente al crucifijo que colgaba de la pared. La madera oscura y pulida tenía un brillo tenue bajo la luz de la lámpara. Cerré los ojos y murmuré una oración en voz baja, pidiendo paciencia, inteligencia... algo que me ayudara a soportar esta tensión constante.
Aunque no tenía amigos cercanos, solía hablar mucho con mi hermana menor, Emilie. Doce años, pequeña y curiosa, siempre escuchaba m