HOLLY
—Ya es hora de irnos.
—Ah, sí, ¿puedes adelantarte al auto con los niños?, necesito un minuto.
Dakota salió de la habitación, la escuché hablarles a los niños.
Me miré por última vez en el espejo.
Hoy era mi último día como soltera, parece que estoy soñando, que tan solo era ayer que no me permitía soñar con vivir este momento.
Ahora, estoy de pie frente al espejo, vestida de blanco y mi novio esperándome en la iglesia.
Uní mis manos y relaté en mi cabeza una pequeña oración.
“Padre, por