Dónde ATi No Te Quieran, A Mi Tampoco.
Cuando escucho el sonido estridente de un motor, desesperada observo por la ventana, es Edward y se ha ido en su auto a quien sabe donde.
Ahora me siento sola, me tiro en la cama desanimada y lloro a mares durante horas. El sol salió y está radiante el día, aunque para mi esté gris. No he dormido nada y el dolor de cabeza me está matando.
Me levanto, me adentro en el baño, me cepillo los dientes y me ducho. Por mi mente pasan muchas cosas y lloro, la situación me ha ganado, me he dejado llev