Quién diría que terminaría casada con mi doctor favorito. Llenarme de buenos recuerdos de hace más de dos años atrás me hace suspirar, aún siento en el estómago infinitas mariposas revolotear en mi interior cada vez que pienso en ello. Así como vuelvo a sufrir por su partida, esos cuatro meses alejados el uno del otro, hizo sufrir a mi corazón en demasía.
Verlo llegar a mi vida nuevamente como un huracán derribó todo a mi alrededor, no lo podía creer y sonrío, me paralizo, me agito al recordar