—Cariño voltéate e inclina tu precioso trasero para mí.
Hago lo que me pide deseosa. Aún no puedo ver nada y eso incrementa mi deseo, aviva mis ganas y quiero más, mucho más.
De pronto siento algo cremoso en el ano y está frío.
—¿Qué es?
—Lubricante cariño.
Me asusto, sé lo que va hacer y no lo deseo hoy. Trato de levantarme y no me deja.
—Tranquila, solo quiero brindarte un poco de placer en esa zona, no sucederá si no quieres. Esperaré a que estés lista para disfrutar ambos por allí.
As