Tres semanas han pasado rápidamente y no he querido comprar mi vestido hasta no tener a mis amigas conmigo ese día. Edward y yo quedamos en que nos casaríamos el día veinte, solo faltan veintiocho días y estoy muerta de nervios.
Mi suegra se encarga de todos los preparativos con mi ogrii favorito, cada día nos llevamos mejor no me puedo quejar.
Edward, Anthony y yo estamos justo en el aeropuerto esperando a mis locas amigas, no aguanté más y le pedí a Edward traerlas, él maravillosamente no se