VIVIANA
—Mamá, no sabía que eras poeta, y eso que apenas estudiaste.
—Mi niña, la poesía no es de aprender, se nace con eso, es la capacidad de traducir en palabras lo que uno siente en el alma; como dice su cuñado, “hay que sacar del cuero al papel”.
—Madre, no entiendo, ¿por qué no dices el nombre de las niñas, o sea, de mí y de mi hermana Paula?
—Me parece que ya, aunque más adelante ya ustedes cogerán más protagonismo; es que no me quiero enredar con tantos protagonistas, como ese libro don