VIVIANA
Y así pasaron los días, con Juan cada vez más soberbio, más arreglado, más lleno de dinero y regalos, y con Elías cada vez más celoso, más pobre, más resentido. Viviana, atrapada entre ambos, empezó a sentir que su vida era una obra de teatro absurda, donde ella era la protagonista de una tragedia que no había elegido.
Y entonces, como si el destino hubiera decidido que la tensión debía explotar, una noche Juan se levantó y le lanzó a Elías un paquete de billetes.
—Toma, para que se com