ELAXI
No entiendo por qué lo hago, por qué actúo de esta manera, pero cuando corro a los brazos de Joel, solo busco un medio de escape, una salida fácil. Eso es todo, no hay más. Me envuelve en un cálido abrazo y me tomo el tiempo suficiente para inspirar su colonia.
Mis ojos se llenan de lágrimas que me niego a derramar, las palabras de Ozzian siguen golpeando mi cabeza y dudo que desaparezcan tan fácilmente.
—Ela —la voz ronca de Joel, hace que regrese a la realidad.
Me separo un poco de él, levantando la mirada.
—Lo siento.
—Hola.
Doy un respingo al escuchar la voz de Kabil a mis espaldas; sin embargo, al girarme, noto que Ozzian mantiene sus ojos anclados sobre nosotros, como un halcón hambriento. Nos detalla con instinto asesino, erizando mi piel.
—Hola, soy Joel Point —saluda el nieto de Nandita—. Amigo de Ela.
Kabil estrecha su mano y luego asiente.
—Soy Kabil y él Ozzian, el auto de Ela tendrá que quedarse unas semanas como mucho.
Kabil y Joel se enfrascan en la conversación,