OZZIAN
No dejo de mirar en dirección a la ventana, cuento los minutos desde que Ian salió de la casa con un plato de comida, puedo ser todo, pero no soy tan hijo de puta como para dejar a la deriva a Elaxi, después de todo, ella es quien parece que se niega a dejarme ir, la vi en la universidad hablando con Gabriel, cuando estaba en el campo de futbol entrenando.
De pronto, las voces inconexas de las demás chicas pasaron a un segundo plano en cuanto los enfoqué, él la veía con ojos de deseo, se