OZZIAN
Una semana, eso es lo que me ha costado sentir que el mundo me entierra con cada segundo o minuto que transcurre sin ella. Cometí un grave error; ni siquiera he tenido el valor de enfrentarla, de verla a la cara y decirle que todo lo que dije nunca lo sentí, que fue una mentira que me obligué a creer.
Las cosas han cambiado desde que supe la verdad. Amira Young fue la verdadera responsable de todo. Debo admitir que noté cómo me miraba la primera vez, dejando a un lado el odio que refleja