ELAXI
Cuando desperté en el hospital, hace cinco horas, nunca creí imaginarme viviendo en el peor de los escenarios. Mi padre terminó por contarme todo lo sucedido; al parecer, la información le llegó más rápido a Kabil que a mí. Escuché cada palabra que brotó de su garganta hasta que, por fin, me mostraron las pruebas. En efecto, mi madre, Amira Young, es quien orquestó todo.
Los abogados de mi padre hablaron con ella y, después, tuve que dar mis declaraciones, narrando todo, cada cosa que sucedió desde que me secuestraron, que Ozzian y sus amigos me cambiaron e hicieron un intercambio: Marie por mí. Era obvio que la eligieron a ella, no a mí; a decir verdad, me parece que no tenía ninguna oportunidad frente a ella.
—Necesito saber si te violaron —me preguntó Kabil, una vez estando a solas.
Mi padre había aprovechado su visita para comprar un café.
—Kabil —niego con la cabeza—. No me tocó, tranquilo, lo intentó, pero llegó mi madre y le pegó un tiro en la cabeza.
Recordaba cada cosa,