La muerte de Bianca en custodia policial no fue solo tragedia. Fue declaración de guerra.
Valeria lo comprendió el miércoles por la mañana, cuando despertó en el apartamento de Carmen y encontró a tres hombres armados en la sala de estar. No eran agentes del CNI. No tenían esa rigidez institucional que caracterizaba a los profesionales gubernamentales. Estos eran ex-militares, el tipo de soldados que habían visto demasiado y sobrevivido a más. El líder tenía una cicatriz que le atravesaba la mej