El agua helada del Mediterráneo se alzaba como una muralla líquida contra los cascos del barco pesquero, que se inclinaba peligrosamente hacia estribor mientras las olas rompían contra su estructura comprometida. Enzo sintió el frío penetrante filtrarse a través de sus ropas empapadas mientras luchaba por mantenerse a flote en la bodega inundada, donde el cuerpo inerte de Franco flotaba como un recordatorio grotesco de la violencia que acababa de desatarse.
El sonido del metal retorciéndose reso