El lujo no desaparecía en la mansión Sinclair, simplemente se volvía más aterrador. Leonard había ordenado trasladar una mesa de caoba maciza, vajilla de porcelana negra y cristalería de Baccarat al subnivel 4, una zona reforzada con muros de plomo y bloqueadores de señal. El contraste era grotesco: una cena de etiqueta en medio de una sala de interrogatorios de alta tecnología.
Katie entró en el búnker sosteniendo la mano de su hermano, Thomas. Él estaba temblando. A pesar de llevar ropa limpi