Capítulo 21; Me voy y nada puede impedirlo.
Victoria, entro a la habitación con cuidado, caminó despacio hasta la cama, se le cortó la respiración al verlo allí... dormido y totalmente vulnerable. Ese era el hombre que amaba y eso no cambiaría por nada del mundo, pero... no podía perdonarlo, lágrimas brotaron de sus ojos, las secó con suavidad, se inclinó y depositó un ligero beso en aquellos sensuales labios.
Brailon se movió y Victoria lo vio sonreír en sueños, se quedó inmóvil durante unos segundos, esperando lo que sucedería, pero B