Capítulo 27; Quiero lo mismo que ella.
—¡Madre!— gimió Victoria frustrada, ella no había tardado ni un día, en llevarle la noticia a su esposo. —¿Cómo fuiste capaz?, ¡me traicionaste!
—Me juré que no permitiría que arruinaras tu vida, y eso trato cariño. Deben hablar.
—Sera mejor que nosotros los dejemos a solas— Ellen sonrió a Brailon y luego a su hija, animandolos. Luego, se marchó junto a su esposo.
—Será mejor que nos sentemos, Victoria.
—No se tú, pero yo estoy muy bien así.
—Siempre tan testaruda. Estoy muy feliz por al no