Un año y medio... había transcurrido un año y medio, lleno de felicidad, de buenos momentos, de la alegria constante que de amar y ser amado.
Ahora había llegado el día más esperado por ellos, el día de ratificar su amor ante Dios... Victoria se miró al espejo y sonrió ante el recuerdo...
Se hallaba en la cama con su esposo, envuelta por sus brazos, recuperando la respiración después de una ardua sesión de pasión, cuando Brailon le dijo;
—¡Casate conmigo!— aquello le había ocasionado mucha gr