El auditorio principal de TecnoInv rebosaba expectación. Cámaras de televisión, periodistas especializados en tecnología y analistas de mercado ocupaban cada fila. Los focos bañaban el escenario de una luz blanca que no dejaba lugar a sombras.
Era el día de la gran presentación: la reestructuración de la compañía tras el escándalo.
Emilia, de traje azul marino impecable, respiró hondo detrás del telón. Lucas estaba a su lado, revisando en una tablet las últimas cifras. No hablaban, pero el roc