Capítulo 17 – La hermana guerrera
Isabella no había dormido desde el arresto de Alejandro.
Se quedaba en el hospital, yendo y viniendo entre la habitación de Camila en la UCI y la guardería donde reposaba su sobrina. Ese pequeño ser diminuto, tan frágil, tan precioso.
Todavía no le había puesto nombre. Eso era cosa de Camila y Alejandro. Pero Isabella la miraba durante horas, maravillada por cada pequeño movimiento, cada respiración.
Esa niña era todo lo que quedaba de bueno en su familia rota.