Capítulo 22 — La noche de los cuchillos largos
El apartamento estaba sumido en un silencio tenso. Isabella había encontrado un botiquín de primeros auxilios debajo del fregadero, y Camila ayudaba a limpiar la herida de Diego. La bala había atravesado el brazo sin tocar el hueso, pero había perdido mucha sangre.
—Estará bien —gruñó Diego apretando los dientes mientras Camila desinfectaba la herida.
—Cállate y déjame trabajar —murmuró ella aplicando gasa.
Alejandro los observaba desde la ventana,