Lo irónico era que buscaba refugiarme en los brazos de quien me había herido. Permanecí junto a él varios minutos hasta que logré reponerme, entonces él sonrió con ternura.
─Perdóname, he sido un imbécil contigo.
─De eso no me cabe duda.
─Emmy, solo prométeme que no volverás a desaparecer.
─Tú prométeme que dejarás de ocultarme cosas y serás sincero.
─Si te refieres a lo que pasó con Keire...
─Qué bueno que identificas el punto crítico.
─Si dejas de estar a la defensiva podría explicarte mejor.