Raquel tenía planes de extender la cena, no se inmutó por recoger la mesa ni servir el postre cuando acabamos todo, Bruno parecía no percatarse y Noah lucía muy a gusto en su charla bien avenida con mi madre. ¿Cuándo terminará la farsa?
Ansiosa por huir de aquella reunión me ofrecí a servir el postre. Cuando llegué a la mesa con la tarta de arequipe mi celular repicó, aprovechando que todos seguían distraídos miré la pantalla.
¿Puedo verte?
Att: La revancha personificada.
Por eso me gustaba tan