Capítulo 74. Determinación
El aire del apartamento estaba impregnado de tensión, Eva habia ido a la habitacion por las pruebas y llogo a colocarlas en la mesilla del cafe, una a una perfectamente alineadas, todas mostrando el mismo resultado inequívoco. Dos líneas rosadas. No una, no dudosa, sino dos, firmes y claras.
Leiah que no había sido capaz de mirarlas sola. Apenas lo hizo, las tomó entre sus manos temblorosas y soltó un suspiro entrecortado que llenó el silencio.
—Es positivo —dijo al fin, con la voz baja, como si