Capítulo 36. La Boda
A la mañana siguiente, la ciudad despertó en caos… y también la familia Dalbus.
Su padre y Marcus lo llamaron sin cesar. El teléfono no dejaba de vibrar. Ni uno solo de los mensajes los abrió. No iba a la boda. No iba a presenciar su entierro emocional.
Se sentó frente al vestido blanco. Aquel que había comprado en secreto. Lo acarició con los dedos como si fuese una reliquia sagrada. Lo había mandado ajustar a su medida perfecta. Nunca pensó que terminaría mirándolo solo. Como un recuerdo de l