La casa parecía más tranquila al caer la noche.
Pero era una calma engañosa.
De esas que esconden más de lo que muestran.
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Lía lo sentía.
En las paredes.
En el aire.
En su propia piel.
—
Desde la conversación con la madre de Kael, nada había vuelto a sentirse ligero. Las miradas, los silencios, la forma en que algunos miembros de la manada evitaban cruzarse con ella… todo indicaba que algo se estaba moviendo bajo la superficie.
Algo que aún no explotaba.
Pero lo haría.
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Zyra no estaba en calm