La mañana no trajo calma.
Trajo consecuencias.
—
El ambiente en la casa era distinto.
Más pesado.
Más consciente.
—
Y Lía lo sintió desde el primer momento en que abrió los ojos.
—
Zyra estaba alerta.
—Hoy no será un día tranquilo.
—
—Lo sé —respondió Lía, levantándose lentamente.
—
No había espacio para dudas.
—
No después de la noche anterior.
—
Cuando bajó, todos estaban ahí.
—
La sala principal estaba llena.
Más de lo normal.
—
Eso no era casualidad.
—
Era una reunión.
—
Y ella…
era el moti