—«La bestia que camina sobre sus dos pies regresará por la huella que dejaron sus pisadas, pero la guerra los hallará primero. Muerte y guerra danzarán al rechazar el destino de la blanca, mas la tierra permanecerá y florecerán las cenizas» —leyó Nov por tercera vez a los presentes, que se reunían en el salón de descanso de la reina.
Esperaban que ocho cabezas pensaran más que una.
—¿La bestia será el rey de Luthia? —se preguntó Lebé, pensativa—. Él volverá aquí porque antes ya pisó el pala