Susan se tensó un poco. Al ver cómo la nuez de Adán de aquel tipo se movía mientras tragaba saliva, bajó la mirada de inmediato. Las palabras que él acababa de decir no le habían pasado desapercibidas.
Tal como él mencionaba, ella también tenía sentimientos. Su corazón latía, sufría y era capaz de percibir todo lo que pasaba a su alrededor.
Entendía perfectamente lo difícil que debió ser para él rebajarse a suplicar de esa manera. Sabía que era un proceso doloroso, pues hace cinco años ni siqui