El sol del mediodía caía sobre la pequeña casa blanca frente al mar en el norte de Portugal. Valeria estaba en la cocina, cortando verduras para el almuerzo mientras tarareaba una canción antigua. Llevaba el cabello más largo, recogido en una cola suelta, y una ligera camisa de lino que se movía con la brisa que entraba por la ventana.
Tres años habían pasado desde aquella noche en Madrid. Tres años en los que la vida había cambiado por completo.
Luca ya tenía ocho años. Era un niño alto para s