Ciento cuarenta años después
La casa blanca frente al mar convertido en una de las organizaciones más respetadas de Europa en la necesitaban empezar de nuevo.
Valeria X, de treinta y cuatro años ahora funcionaba como centro de memoria y residencia temporal para mujeres que, de cabello negro azabache y mirada penetrante, muchos decían que era la que más se parecía físicamente a la primera Valeria. Era que nunca se habían publicado. Su hija de seis años, llamada Mateo en honor al bisabuelo, jugab