Capítulo 381
Los guardaespaldas de la familia Flores:

—¡No digas tonterías!

Renato, sin inmutarse, continuó:

—Cuando regrese la Señorita Flores, pueden entrar.

Justo entonces, Mónica apareció frente al ascensor.

Al ver a tantos periodistas, su rostro, oculto tras la mascarilla, se volvió cada vez más tensa. Sosteniendo el vestido de noche que su madre había pedido, atravesó la multitud y entró en la habitación.

—Andrea, acompáñame a cambiarme —dijo la Señora Flores, llamando a la señora Sánchez.

—Mamá, yo
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP