—Isabella, tienes que probar esto —Carolina acercó el plato de especialidades de la casa a Isabella.
Isabella hizo un gesto con la mano.
—No hace falta así, por favor, sírvanse ustedes también.
Mientras Álvaro y Sebastián conversaban, Carolina se dedicó por completo a entablar conversación con Isabella.
—Que hayas venido a la Capital me alegra muchísimo. No tengo ni una amiga aquí. Somos de la misma edad y tenemos gustos similares. Gracias, Isabella.
Los ojos bellos de Isabella brillaron.
—No