Mónica esbozó una sonrisa serena.
—No hay nada. Ya me he repuesto. No te preocupes.
Josefa la miró, sintiendo remordimiento.
Si no se le hubiera escapado aquel asunto, Mónica no habría caído enferma tanto tiempo.
—Oí que Sebastián se estableció en la Capital. ¿Y tú los dejas pavonearse así? —preguntó Mónica.
Valeria respondió:
—Carolina actúa así porque cree que no me atreveré a exponerla, por el honor familiar.
El honor familiar era importante, sí.
Una heredera Herrera, casada con un Jiménez,