Unos días después
New york
Lance
Había pasado casi un mes desde aquel fin de semana que nos devoramos en la cama, como si el mundo no existiera fuera de esas sábanas. Desde entonces, no dejé de insistir en lo mismo: quería un hijo con ella. Pero Karina es firme; dice que antes tenemos que convivir, descubrir nuestras manías y defectos, aprender a aguantarnos de verdad.
Ese sábado salí temprano a correr. El aire fresco me despejó la mente, aunque cada paso me llevaba de nuevo a pensar en ella. En