Abriendo el corazón (2da. Parte)
Unos días después
New York
Karina
La noche anterior me quedé despierta mucho más de lo que debería. Me acosté con el corazón agitado, leyendo y releyendo sus mensajes, repasando cada palabra como si con eso pudiera sostener lo que tenemos. Todavía siento el eco de sus besos en mi piel, su voz temblando cuando me dijo que me amaba. Fue real… lo sé. Pero también fue secreto, escondido. Como si lo que sentimos solo pudiera existir en la sombra.
Hoy todo vuelve a su lugar. Vuelvo a la oficina con la