El mismo día
Washington
Lance
El trayecto hasta la casa de mis abuelos en Washington se sintió eterno. Karina no soltaba mis manos; las apretaba como si necesitara coraje para lo que venía. Su mirada fija en el paisaje corría al otro lado del cristal me revelaba lo que su silencio callaba: estaba nerviosa. Y yo también. Conocía a mi familia. No eran personas fáciles.
Cuando el auto se detuve frente al portón de hierro, un aire de solemnidad nos envolvió. La mansión imponía respeto.
Y ahora respi