Dos meses después — Agosto
Londres
Michael
Nada de lo que hice ha causado el efecto esperado en Lance. Mi primo… siempre el bendecido. Siempre el favorito. Tiene todo lo que yo deseé: primero me arrebató a la mujer que amaba, y ahora la presidencia del grupo Mckeson.
Pero esta vez voy a hacerlo pagar. Le voy a dar donde más le duele.
El ascensor se abre con un zumbido metálico y el aire del pent-house me recibe con olor a whisky caro. Harry está allí, recostado en el sillón, con una sonrisa que