La empleada de la cafetería dejó el té para Sofía y los dos cafés para los hombres, el ambiente en la oficina estaba cargado serio e inquietante, por lo que la mujer se retiró no sin antes cerrar la puerta tras ella.
—Primero que nada, me gustaría saber cómo está tu embarazo Sofía, ¿tienes algún problema de presion arterial?, ¿te han medido la hormona del estrés?, eso puede afectar…
—No tío, lo que realmente puede afectar mi embarazo es que no me digas de una vez qué demonios es lo que sucede.